La niña que llora


Me alejé con el aura constelada, y con el aliento polar en las mejillas les  grité a los barcos una canción de translúcido naufragio. Porque me regalabas al amanecer la música del tiempo, yo desnudaba la eternidad del cielo en una noche. Y me entregabas en el espacio oscuro de las manos, la hecatombe del mundo fallecido. Así me iba –para no volver- con el anhelo que todo lo clausura, que todo lo ocupa y todo lo llena; pero volvía para llorar las penas en el fresco agreste de la casa. Y allí, sobre los muros cotidianos y eternos que lastiman el aire, escribo. Me hago piedra, tierra, fuego para arder como luciérnaga en tus ojos desahuciados.


Comentarios

  1. Me alejé,porque esta niña que llora
    solo es consuelo para el muerto.
    Me alejé porque solo podía desarte
    y en ese incendio infinito me sentía enemiga
    Porque el tiempo solo es tiempo
    y la vida ya no es vida
    Y así me iba-para no volver-
    sintiendo que la entrega es traición
    y que las lágrimas son solo agua
    Me hago aire,vacío y fuego para alumbrar tu camino de regreso con mi llama

    ResponderEliminar
  2. Me encanto! Posee una narrativa alucinógena, mis saludos

    ResponderEliminar

Publicar un comentario